viernes, 29 de julio de 2011

SALTAR EL MURO

Acuarela sobre papel Cartiera Magnani 300 gr (25x35 cm)


Eso es lo que me gustaría que desearas hacer al ver la acuarela: ¡saltar el muro!. Para acercarte al palacete y descubrir si está habitado o se trata de un caserón abandonado. Y seguir caminando después hasta perderte en la lejanía, tras los árboles del fondo . . .

martes, 26 de julio de 2011

BOJ

Ya hablé en un post anterior de mi amigo Mario, artesano de la madera, tornero, ebanista, luthier . . . ¡y muchas cosas más!

Quiero mostrar hoy dos maravillas diseñadas y realizadas por este artista. Para su elaboración eligió madera de boj, que se caracteriza por su clara tonalidad, suave veteado y gran dureza, muy propia para la fabricación de pipas.






Hace años, ante mi insistencia (¡que cuando quiero me pongo muy pesao!), se sacó de la manga esta pipa totalmente artesanal y diseño único.













Tiempo después me sorprendió con esta otra, que no se queda atrás en cuanto a belleza y singularidad.








Ni que decir tiene que ambas pipas ocupan un lugar destacado en mi vitrina, y se encuentran entre las elegidas que muestro orgulloso cuando alguien se interesa por mi colección.

sábado, 23 de julio de 2011

VERANO LOCO

























Y cuando digo loco no me refiero a la metereología (¡que también!), sino a que en esta temporada estival todos vivimos un poco más desorganizados, pasando en lo posible de horarios y obligaciones.

Viene esto a cuento como disculpa por no pintar nada. O, para ser más exacto, por pintar poco y mal. Así que vuelvo a tirar de archivo y os muestro estas pequeñas acuarelas realizadas a lo largo del pasado año, con la esperanza de haber mejorado algo desde entonces.


Acuarelas Van Gogh sobre papel Art&Desing 220 gr (25x11 cm)

miércoles, 20 de julio de 2011

INSISTIENDO CON EL PAISAJE

Acuarela sobre papel Cartiera Magnani 300 gr (25x35 cm)

Pinto de nuevo un paisaje con la idea de trabajar la profundidad de campo, intentando diferenciar el primer término de los planos más alejados.

No sé si conseguí el objetivo o, por el contrario, quedé a medio camino. Vosotr@s diréis.

domingo, 17 de julio de 2011

TANTOR EL AGRIO


Había un chófer de autobús que hacía la vida imposible a los chiquillos. No nos permitía viajar sentados, ni hablar, ni mucho menos comer golosinas (especialmente pipas, que otros conductores nos dejaban siempre que no tirásemos los cascos al suelo).

Pero no crean que teníamos nosotros la exclusiva, les puedo asegurar que el tipo tenía problemas con muchos de los usuarios de su autobús. Supongo que por eso algunos viajeros le pusieron de sobrenombre El Agrio, aunque nosotros, como tenía las orejas grandes y prominentes, le apodamos Tantor (como el elefante amigo de Tarzán en los tebeos de la época)

Llegada una edad en la que Pérez, Diptongo y yo nos considerábamos mayores para sufrir tal atropello –diez u once años debíamos tener ya– decidimos comenzar a defendernos. Y como la mejor defensa es un buen ataque, lo primero que se nos ocurrió fue poner en práctica aquello del ojo por ojo: Tantor nos fastidia a nosotros, pues . . . ¡nosotros fastidiamos a Tantor!

Después de mucho discurrir llevamos a la práctica el siguiente plan: todas las tardes, al finalizar las clases, nos íbamos a una parada en la que casi nunca había nadie esperando el autobús. Cuando el transporte público llegaba, si el que conducía era otro nos subíamos y en paz. Pero si era Tantor lo dejábamos parar, que abriese las puertas y después nos quedábamos en la acera sin acceder al vehículo. El Agrio nos daba cuatro voces y después arrancaba echando sapos por la boca. Claro que nuestra felicidad duró poco, porque la segunda vez que lo intentamos el autobús no se paró y nos dejó allí con un palmo de narices.

Maquinamos entonces una nueva idea: guardaríamos todos los cascos de las pipas que comiésemos y, cuando nos tocara en suerte Tantor por conductor, los tiraríamos disimuladamente en el suelo de su autobús. Así lo hicimos y les puedo asegurar que en más de una ocasión dejamos aquello hecho un asco.

Envalentonados al comprobar que habíamos vencido en una batalla, nos propusimos ganar también la guerra. Decidimos entonces que la próxima vez que viajásemos con Tantor lo haríamos sentados.

Cuándo llegó el gran día ejecutamos el nuevo plan tal como lo habíamos concebido: accedimos al interior del vehículo y nos sentamos en tres asientos que se encontraban libres en la parte central. El Agrio se percató enseguida y ordenó que nos levantásemos, pero no movimos ni un músculo. La tensión se respiraba en el ambiente. Podría contarles que éramos unos tipos con los nervios de acero que teníamos la situación controlada, pero lo cierto es que yo estaba cagado de miedo (segundos antes de subir al bus propuse abortar el plan, no les digo más). Viendo que hacíamos caso omiso, el chófer amenazó con no reanudar la marcha hasta que se cumpliera su orden. Algunos pasajeros comenzaron a protestar, pero ni el conductor movió el autobús ni nosotros alzamos nuestras posaderas.

Transcurridos unos minutos que se hicieron eternos, uno de los obreros de la construcción –con los que solíamos coincidir en el viaje de regreso a casa– se levantó en la parte trasera del vehículo y comenzó a avanzar por el pasillo. Era grande y peludo como un oso y pensamos que venía a levantarnos de un manotazo, pero pasó de largo sin dirigirnos siquiera una mirada. Una vez en la parte delantera, cogió al chófer por el pecho y lo alzó como si fuera un pelele.
–Mira chaval: o arrancas ahora mismo o tragas el volante, ¿entendido?
El oso abrió su manaza y Tantor cayó sobre su asiento quedándose inmóvil, como si no creyese lo que le estaba ocurriendo.
–¡Que arranques, hostia!
Como si de un autómata se tratara metió la primera marcha y el autobús comenzó a avanzar.
-¡Y a partir de ahora dejas a los chavales en paz si no quieres vértelas conmigo!
El plantígrado volvió a su sitio sin que el conductor se atreviera siquiera a rechistar. Nosotros respiramos tranquilos al ver el cariz que habían tomado los acontecimientos y desde aquel día viajamos sentados siempre.

¡Siempre que coincidíamos con los albañiles, me refiero!

lunes, 11 de julio de 2011

GIJÓN - CUADERNOS DE VIAJE (II DE 2011)

CUADERNO DE FABRICACIÓN CASERA
(PAPEL ART&DESING - 24x18 cm)
AÑO 2011 - SEGUNDO TRIMESTRE

PARQUE DE LA REBOLLADA
Estilógrafo y acuarela


PARQUE DE LA REBOLLADA
Estilógrafo y acuarela


SEMANA SANTA - EL ENCUENTRO
Pluma estilográfica y lápiz de agua


SEMANA SANTA - SANTO ENTIERRO
Pluma estilográfica y pincel de agua


SEMANA SANTA - SANTO ENTIERRO
Pluma estilográfica y pincel de agua


CENERO
Estilógrafo y acuarela


IGLESIA DE SANTO TOMÁS DE GRANDA
Pluma estilográfica y pincel de agua


PARQUE DEL LAUREDAL
Rotulador y acuarela


PARQUE DEL LAUREDAL
Pluma estilográfica y pincel de agua

viernes, 8 de julio de 2011

GRACIAS SUSANA


Cuando el cartero me entregó el sobre en mano (tuve que bajar a por él, ya que no cabía en el buzón), lo primero que hice fue mirar el remitente: Susana Lanau.

Subí como un tiro y, cuando lo abrí, me encontré con las dos maravillas que véis. La primera es una fantástica acuarela, como todas las de Susana (lo podéis comprobar en su blog si clickáis aquí). La segunda es un boceto realizado a estilográfica, embrión de lo que sin duda será otra obra fabulosa.

Gracias de corazón, Susana. Por este detallazo y, sobre todo, por el sentimiento de amistad que siempre transmites a través de la pantalla. Ojalá algún día nos conozcamos y te lo pueda agradecer en persona.

UN ABRAZO.

martes, 5 de julio de 2011

ASTURIAS - CUADERNO DE VIAJE (II DE 2011)

CUADERNO ARTIST (21x15 cm)
AÑO 2011 - SEGUNDO TRIMESTRE

FARO DE SAN JUAN (GOZÓN)
Estilógrafo y acuarela


CUADERNO DE FABRICACIÓN CASERA
(PAPEL ART&DESING - 24x18 cm)
AÑO 2011 - SEGUNDO TRIMESTRE


RIA DE AVILÉS
Pluma estilográfica y pincel de agua


CERREDO (DEGAÑA)
Estilógrafo y acuarela


MUSEO JURÁSICO (COLUNGA)
Pluma estilográfica y pincel de agua


VALLE DE ARDISANA (LLANES)
Rotulador y acuarela


VALLE DE ARDISANA (LLANES)
Pluma estilográfica y pincel de agua


VALLE DE ARDISANA (LLANES)
Rotulador y acuarela