jueves, 27 de septiembre de 2012

SIGO CON LOS RECORTES


Continúo aprovechando esos trozos de papel Art&Desing de 220 gr. que aparecieron en una carpeta como por arte de magia.

El tamaño, ya sabéis, es de 13x16 cm.

 

lunes, 24 de septiembre de 2012

EL RASTRO

No falla: cada vez que paso por Madrid compro una pipa. En ocasiones la encuentro en alguna de las tiendas especializadas que se reparten por el centro de la villa, aunque prefiero perderme entre los puestos del Rastro en busca de alguna pieza que llame mi atención. En ese mercadillo gigante y caótico, que las mañanas dominicales se extiende por las calles de Lavapiés, encontré las pipas que muestro a continuación.





La última vez que me dejé caer por allí, hace tres o cuatro años, encontré este narguile en un puesto de artesanía marroquí.















En otra ocasión, a principios de los noventa, compré esta pipa de agua. El depósito es de cerámica y los accesorios de cristal.

















Unos años antes, en la década de los ochenta, conseguí esta maravilla. Para la cazoleta se aprovechó la corteza de algún fruto que no consigo identificar (parece un pequeño coco), que fue adornado después hábilmente con resina.

jueves, 20 de septiembre de 2012

MÁS RECORTES



Al igual que el ministro de economía insisto con los recortes. Y no creo equivocarme si afirmo que, por poco que te gusten, prefieres los míos a los suyos (¡eso que tengo ganado!)

Como veis continúo pintarrajeando trozos de papel Art&Desing que tenía por ahí olvidados. ¿El tamaño? Pues 13x16 cm, igual que en la anterior entrega.


lunes, 17 de septiembre de 2012

FRANCAMENTE



Un tipo con orejas de soplillo lo comunicó por la tele: Franco ha muerto. Claro que cuando el hombre aquel nos lo dijo ya lo sabía toda España y parte del extranjero, que yo concretamente acababa de llegar del instituto porque se habían suspendido las clases en señal de duelo. Lo que no hicieron en mi insti fue ondear la bandera a media asta, entre otras razones porque allí no había bandera, ni asta, ni nada que se le pareciese.

Lo que es indudable es que todo cambió a partir de aquel día. Resulta que por fin hubo en este país partidos políticos  -–hasta entonces en la clandestinidad, ¿recuerdan?–-  y aquellos rojos tan malos dejaron de tener cuernos y rabo. Y los españoles nunca más fuimos el ombligo del mundo, como se nos había vendido hasta entonces (vaya usted a saber qué parte del cuerpo seremos ahora, aunque tal y cómo van las cosas ya me lo imagino, ya)

Y lo más importante: en este país se comenzó a vivir realmente. O borbónicamente, como ustedes prefieran. El caso es que el cambio fue radical. España dejó de ser “Una, grande y libre” (¡qué cosas nos decían!) para convertirse en muchas, pequeñas y esclavas de los presupuestos, si se me permite decirlo. Cambiaron los precios, los planes de estudios, los libros de texto, los precios otra vez, los programas de la tele, nuevamente los precios y hasta el NODO se sustituyó por unos documentales muy bonitos como esos que ponen en el UHF (¡uy perdón, quería decir en La Dos!), que tanto gustan pero nadie ve.

Nosotros, los últimos estudiantes de aquel bachiller superior (a los que llegaron detrás ya les tocó el BUP), sabíamos que aquel era un momento histórico importante. Conocíamos de primera mano que El Caudillo había sido durante mucho tiempo protagonista indiscutible en las noticias de prensa, radio y televisión, así como en las distintas entregas del NODO  -–y también Récord Guiness de los partes médicos pre-óbito–-,  pero vivimos aquellos días como si el tema no fuese con nosotros.

Francamente -–¡uy no, francamente no!–-, a los quince años nos preocupábamos por cosas verdaderamente trascendentes, como el acné juvenil, la cuantía de nuestra paga semanal o si la chica que te gustaba accedía por fin a salir contigo.

Así vivimos los primeros tiempos de la democracia, capeando aquel aluvión de cambios como buenamente podíamos. Navegando, claro, a la deriva, impulsados por los vientos de modernidad que soplaban sobre el país.

Y habrá quien piense, al leer estas líneas, que por fin doy por concluida esta serie sobre mis aventuras y desventuras de adolescencia. Pues no. No te vas a librar de mí tan fácilmente. Aunque te importe un bledo, seguiré impertérrito con estos relatos sobre mis ocurrencias durante ese periodo conocido como la Transición Española.

Los años setenta del pasado siglo. Qué lejos quedan ya, ¿verdad?

jueves, 13 de septiembre de 2012

RECORTES



Sí, recortes. Pero no como los del gobierno. Se trata de recortes de papel, de esos que van quedando por ahí y ahora recupero porque con esta crisis hay que aprovecharlo todo, tú ya me entiendes.

Todos acuarela sobre papel Art&Desing 220 gr (13x16 cm)



martes, 11 de septiembre de 2012

GRACIAS IMANOL



¡Es la leche este mundo de los blogs! Así, sin esperarlo, este espacio recibe un nuevo premio. Y sólo por dedicarme a hacer lo que me gusta: dibujo, pintura y escritura. Bueno, no sé si también tendrán algo que ver esas pipas de mi colección que voy mostrando de vez en cuando.

En esta ocasión se trata del LIEBSTER BLOG AWARD (Premio blog favorito) que me otorga Imanol López Garín (imanollopez.blogspot.com.es), un dibujante que hace una obra de arte en cada página de su cuaderno.

Tras la alegría   –gracias Imanol, de corazón–  vienen, claro, las obligaciones. Primero he de nombrar qué blogs son merecedores de este premio. Lo tengo claro: ¡los vuestros! Los de quienes me seguís y animáis. Y especialmente los de todos los que comentáis, ayudándome a que estas Oñerías sean un poco mejores.

La cosa se complica al intentar cumplir el segundo requisito: he de enumerar cinco aspectos sobre mí que nunca haya contado en bloguilandia.  Pues ahí van, sin anestesia ni nada:

- No soy solo una cara bonita. Ni siquiera lo soy acompañado.
- No tengo un pelo de tonto (y de listo, tampoco)
- La báscula de mi baño no funciona bien: se niega a bascularme y encima me llama gordo.
-No me gusta la barba, pero me gusta menos afeitarme.
-Me gusta madrugar, siempre que no sea antes del mediodía.

Una vez cumplidos los requisitos quiero aprovechar para daros las gracias a todos, por vuestras visitas y comentarios de apoyo. Ni que decir tiene que un pedacito de este premio es de cada uno de vosotros.

lunes, 10 de septiembre de 2012

LA VIE EN ROSE


Al observar este apunte no puedo evitar acordarme de aquella vieja canción en la que Edith Piaf nos contaba, arrastrando las sílabas con su voz rasgada, cómo el amor nos hace ver la vida en color rosa (tampoco está mal la ronca versión de Louis Armstrong y su solo de trompeta)

Probando tintas, claro. Hasta que me convencí, hace tiempo ya, que los mejores dibujos que salen de mi estilográfica son en tonos sepia, azul o gris.